A más de dos décadas de un crimen que marcó a una familia del Oriente antioqueño, un gesto inesperado transformó el ambiente de una audiencia de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) en Medellín. En medio del proceso de esclarecimiento de los hechos y reconocimiento de responsabilidades, una madre y su nieta decidieron dar un paso hacia la reconciliación con el hombre que participó en el asesinato de su ser querido.
El caso se remonta al 6 de septiembre de 2003, cuando John Darío Giraldo Quintero fue asesinado en la vereda El Jordán, en el municipio de Cocorná, junto con otras dos personas. Según se manifestó en la audiencia, miembros del Batallón de Artillería N° 4 los presentaron posteriormente como supuestos guerrilleros muertos en combate, en lo que hoy se reconoce como uno de los llamados “falsos positivos”.
Un encuentro marcado por el perdón
Durante una de las audiencias centradas en la consolidación de la verdad y la definición de medidas de reparación, las víctimas se encontraron cara a cara con quienes han reconocido su participación en estos hechos. Fue en ese escenario donde Rosalba Angélica Quintero de Giraldo, madre de la víctima, y su nieta Yésica Natalia Giraldo Marín protagonizaron un momento que conmocionó a los asistentes.
“Sé que no es fácil para ti y para mí tampoco, pero aquí estamos: tú asumiendo tu responsabilidad y nosotros enfrentando este dolor”, dijo Yésica Natalia al dirigirse al teniente retirado Andrés Mauricio Rosero Bravo, quien coordinó el asesinato y ha admitido su responsabilidad ante la JEP.
Acto seguido, la joven agregó: “De parte de mi abuela y de mi parte, como muestra de nuestro perdón real y sincero, queremos darle un abrazo”. La respuesta del exmilitar no se hizo esperar: se arrodilló frente a ellos y, visiblemente afectado, pidió perdón. “Perdóname con todo mi corazón”, dijo.
El gesto fue correspondido. «Aceptamos el perdón. Gracias por su grandeza y por su bondad», respondieron las mujeres, sellando un momento que simbolizaba un intento de cerrar una herida abierta durante años. Ante ese momento, Yésica también había manifestado: “Este es un momento que necesitábamos para poder seguir y poder salir de este dolor”.
Otros hechos y avances en la investigación
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En medio de la audiencia, Rosalba Quintero también expresó los motivos que la llevaron a tomar esta decisión: “Les doy mi perdón porque Dios me ayudó a sanar todo el rencor”, afirmó, revelando el proceso personal que precedió al acto de reconciliación.
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El teniente retirado Rosero Bravo formó parte del Batallón de Artillería No. 4 Coronel Jorge Eduardo Sánchez (BAJES), unidad destacada por su participación en varios casos de ejecuciones extrajudiciales ocurridas entre 2002 y 2007. Dentro de este proceso, ha sido señalado como uno de los máximos responsables y ha reconocido su papel en los hechos ante la Sala de Reconocimiento de la Verdad.
La diligencia no se limitó a este caso. También se abordaron otros crímenes ocurridos entre 2003 y 2004 en municipios como San Luis, Cocorná y Granada, donde se documentaron al menos 19 víctimas. Entre estos hechos se encuentran los asesinatos de Orlando de Jesús Sossa Ramírez y Carlos Arturo Mejía Cardona en la vereda Santa Bárbara, así como otros casos registrados en Granada y Santa Ana.
Además del reconocimiento de responsabilidad por parte de varios comparecientes, la audiencia incluyó actos simbólicos. Uno de ellos fue la entrega de un árbol destinado al Bosque de la Memoria, espacio creado para honrar la memoria de las víctimas y dignificar sus historias.
Este tipo de reuniones forman parte del modelo de justicia transicional que lidera la JEP, en el que se prioriza la verdad, el reconocimiento de responsabilidades y las acciones de reparación hacia las víctimas. En este contexto, lo ocurrido en Medellín no sólo permitió reconstruir lo sucedido, sino que también mostró la complejidad de los procesos de perdón en medio de hechos de violencia.
Lo que quedó en la habitación no fue sólo la historia de un crimen, sino la imagen de un abrazo que, sin borrar el pasado, abre la posibilidad de seguir adelante.
