En una ofensiva institucional contra la instrumentalización de menores en el conflicto urbano, la Alcaldía de Medellín consolidó el programa “Parceritos”, iniciativa que ya beneficia a más de 800 niños y jóvenes de zonas críticas de la ciudad.
El principal objetivo del proyecto, ejecutado en coordinación con el sistema educativo y aliados estratégicos, es mitigar el riesgo de deserción escolar y evitar que la población estudiantil termine siendo reclutada por estructuras criminales que operan en las periferias.
La intervención se centra en instituciones educativas priorizadas donde, según el Sistema de Información para la Seguridad y la Convivencia (SISC), se reportan los mayores índices de conflictividad y vulnerabilidad social.
La metodología del programa se basa en un robusto apoyo psicosocial dirigido a estudiantes de entre 10 y 15 años, quienes acceden a estrategias de formación integral como “Fútbol con Corazón”, la “Universidad Infantil” y herramientas de pensamiento crítico.
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A través de estos espacios se busca lograr que el menor no se sienta atraído por ingresos ilícitos y, por el contrario, desarrolle un proyecto de vida sólido y orientado hacia la legalidad.
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Actualmente, cerca de 500 estudiantes participan en procesos deportivos en sedes como el INEM y la Institución Educativa La Independencia, mientras que otros 300 reciben formación científica y orientación para el acceso a la educación superior.
Desde su implementación en 2024, “Parceritos” ha logrado intervenir a un total de 1,193 menores, reportando una disminución significativa en peleas y actos de violencia dentro de los ambientes escolares.
El programa no sólo actúa sobre el estudiante, sino que extiende su cobertura al núcleo familiar para fortalecer entornos protectores y detectar alertas tempranas de inasistencia.
Con este despliegue en el territorio, la alcaldía reafirma su compromiso de arrebatar a los jóvenes de la delincuencia, garantizando que el único camino de los niños sea las aulas y no las filas de un combo que quiere verlos reclutados para el crimen.
Foto de cortesía.

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