El fenómeno del terror japonés llega a las salas de cine colombianas. La inquietante película “DOLLHOUSE: CURSED DOLL”, dirigida por Shinobu Yaguchi, se estrena este 6 de noviembre prometiendo ser la sensación de la temporada con una trama que fusiona el thriller psicológico con el terror sobrenatural.
La película cuenta la historia de Kae Suzuki y su marido, una pareja que intenta superar la devastadora pérdida de su hija de cinco años. El dolor da un giro inquietante cuando Kae compra una muñeca, Aya, en un mercado de antigüedades que tiene un sorprendente parecido con su hija fallecida. La situación se vuelve hostil y aterradora cuando la muñeca reaparece tras el nacimiento de su segunda hija, desatando una serie de acontecimientos que ponen a prueba los límites de su cordura y su fe.
Muñeca Aya: Terror hecho a mano y diseño asimétrico
Uno de los elementos centrales de la película es el diseño de la muñeca Aya, que ha sido clave en el impacto visual de la película. Creada por Kakusei Fujiwara (Dummy Head Designs), la muñeca se inspiró en el arte tradicional del período Edo y se modeló utilizando técnicas modernas. Su diseño asimétrico le permite cambiar su expresión dependiendo del ángulo de la cámara, potenciando la confusión y el terror visual en cada escena.
La película, que aborda profundamente los temas del dolor y la fragilidad emocional ante la pérdida, se rodó en lugares naturales de Japón, incluida la misteriosa isla de Chirin-ga-jima, conocida por conectarse a tierra solo durante la marea baja.
Éxito y reconocimiento global
“DOLLHOUSE: CURSED DOLL” ha tenido un notable recorrido internacional. La película ha formado parte de la selección oficial de importantes eventos como el Far East Film Festival (Italia) y el New York Asian Film Festival. Cuando se estrenó en Japón, superó el millón de espectadores, recaudó más de 12 millones de dólares y fue nominada a Mejor Dirección Artística en los Premios de la Academia Japonesa.
Con una duración de 109 minutos y un elenco destacado, esta producción promete llevar el género de terror a un nuevo nivel en las salas colombianas.
