Análisis de los fundamentos científicos en nutrición, agua y manejo de suelos para proteger los animales ante la sequía
El Fenómeno de El Niño se caracteriza por un calentamiento anómalo de las aguas del Océano Pacífico, lo que desencadena alteraciones climáticas globales que, en regiones ganaderas, se traducen en un marcado descenso de las precipitaciones, sequías prolongadas y un aumento severo de las temperaturas. Estas condiciones reducen drásticamente la disponibilidad de agua y la oferta de forraje, afectando la producción y la salud del hato.
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Ante este panorama, el zootecnista César Tulio Sierra Henao expone los fundamentos técnicos y científicos que sustentan el manejo del ganado durante el segundo semestre para mitigar los efectos de este evento climático.
Ajuste de la carga animal e infraestructura hídrica
Equilibrar la densidad poblacional (Unidades Gran Ganado por hectárea) disminuye la demanda global de materia seca en la finca. La salida oportuna de animales improductivos previene la pérdida acelerada de condición corporal y la consiguiente desvalorización comercial del hato. A su vez, el estrés térmico eleva la necesidad de consumo de agua entre un 20% y 30%, de modo que contar con bebederos y reservorios óptimos resulta vital para la termorregulación y las funciones metabólicas esenciales de los bovinos.
Fisiología nutricional y suplementación ruminal
Con la sequía, las gramíneas aumentan sus niveles de lignina y fibra neutro detergente (FND), lo que reduce la digestibilidad y el aporte proteico del pasto. Frente a este fenómeno, la suplementación mediante bloques multinutricionales provee nitrógeno no proteico (NNP) y energía de rápida disponibilidad a la microbiota del rumen. Esto estimula la fermentación y permite que las bacterias ruminales aprovechen eficientemente la fibra del forraje seco.
Conservación de forrajes mediante ensilaje
El procesamiento de excedentes de biomasa (pastos como Cuba 22, Maralfalfa o Elefante) mediante fermentación láctica anaeróbica permite estabilizar y preservar el valor nutricional del alimento por meses. Esta reserva forrajera garantiza el suministro de volumen metabólico cuando el crecimiento de las praderas se detiene a causa del estrés hídrico.
Dinámica del suelo y recuperación de praderas
El sobrepastoreo en periodos secos agota las reservas de carbohidratos alojadas en las raíces de las plantas. Prolongar los periodos de descanso de los potreros y mantener un remanente foliar adecuado protege la corona de las gramíneas frente a la radiación solar directa. Esta práctica evita la erosión del terreno y asegura que el sistema radicular responda con un rebrote rápido tan pronto se reanuden las precipitaciones.
