Una tragedia indescriptible sacude al país este martes 13 de enero. Un niño de 11 años perdió la vida tras ser alcanzado a balazos en un ataque sicario dirigido contra su padre, Edgar Enrique Rodríguez, quien hace apenas 10 días había asumido como director del penal de Neiva.
El brutal ataque ocurrió a las 6:53 horas en la ruta 45, cuando la familia y otros ejecutivos del Inpec viajaban en un vehículo particular.
Según las autoridades, un motociclista interceptó el auto y disparó indiscriminadamente al menos seis veces, impactando al menor en la cabeza.
En el vehículo también viajaba el subdirector del penal, coronel (R) Renato Solano Osorio, quien recibió dos impactos de bala en el tórax y abdomen, y actualmente se debate entre la vida y la muerte en el Hospital Universitario Hernando Moncaleano Perdomo.
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El niño fue trasladado de urgencia al mismo centro asistencial, pero falleció horas después debido a la gravedad de la lesión.
Lo que más desconcierta a las autoridades es que el director Rodríguez no tenía amenazas actuales en su contra, lo que hace que el ataque sea aún más aterrador por la brutalidad utilizada contra un funcionario recién designado.
El ministro de Justicia encargado, Andrés Idárraga, expresó su profundo dolor y solidaridad con la familia, exigiendo celeridad en las investigaciones. “Nos duele profundamente que esto haya cobrado la vida de un menor de edad”, dijo el funcionario, al confirmar que la Policía ya activó un “plan bloqueo” en todo el Huila para dar con el paradero de los asesinos. Mientras tanto, en Neiva hay pánico y rechazo total a este acto que vuelve a poner de luto al Inpec.
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