La víctima, de 24 años, habría sido agredida por su expareja sentimental, un taxista que ahora enfrenta cargos por tentativa de feminicidio agravado. El juez ordenó su reclusión en un establecimiento carcelario.
Un grave caso de violencia contra una mujer se registró el pasado 28 de octubre en Medellín, Antioquia. Una joven de 24 años sufrió quemaduras de segundo grado en el 50 % de su cuerpo y lesiones que comprometieron su capacidad visual, luego de ser atacada presuntamente con una sustancia química por su expareja sentimental.
Por estos hechos, la Fiscalía General de la Nación judicializó a Guillermo León Palacio Londoño, señalado de cometer la agresión después de varios años de presunta violencia física y psicológica contra la víctima.
De acuerdo con la investigación, el hombre se habría encontrado con su expareja bajo el argumento de conversar sobre asuntos relacionados con sus hijos menores de edad. La mujer había decidido terminar la relación sentimental debido a los episodios de violencia que, según los elementos recopilados por las autoridades, se habrían presentado durante varios años.
El encuentro ocurrió en un taxi conducido por el señalado agresor. Mientras se movilizaban por el barrio Aranjuez, el hombre detuvo el vehículo y manifestó que tenía un problema mecánico.
Posteriormente, se dirigió al baúl del automotor, de donde presuntamente sacó una sustancia química que lanzó sobre el cuerpo de la mujer.
La víctima experimentó inmediatamente una intensa sensación de ardor y pérdida de visión, por lo que solicitó ser trasladada a un centro asistencial.
Según la Fiscalía, el señalado agresor accedió a llevarla a un centro médico, pero durante el recorrido presuntamente la intimidó para que cambiara su versión de lo ocurrido y responsabilizara a un habitante de calle del ataque.
La mujer ingresó al servicio de urgencias con lesiones en el rostro, el tórax y otras partes del cuerpo. Posteriormente, el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses determinó que presentaba quemaduras de segundo grado que comprometían el 50 % de su superficie corporal.
El dictamen estableció que las lesiones pusieron en riesgo su vida y afectaron su capacidad visual. Hasta el momento, la información conocida no precisa la composición de la sustancia utilizada ni establece si las afectaciones en la visión serán permanentes.
Antecedentes de presunta violencia
La investigación también permitió identificar un presunto historial de violencia intrafamiliar, caracterizado por agresiones físicas, maltrato psicológico y expresiones ofensivas y denigrantes contra la mujer.
De acuerdo con el ente acusador, estos comportamientos se habrían prolongado durante varios años y habrían motivado a la víctima a terminar la relación. Sin embargo, el procesado presuntamente habría utilizado la necesidad de conversar sobre sus hijos como argumento para concretar el encuentro.
Las autoridades informaron que Palacio Londoño también sufrió quemaduras durante el episodio. El hombre recibió atención médica y posteriormente fue capturado por integrantes de la Policía Nacional.
Una fiscal de la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de la Seccional Medellín presentó al capturado ante un juez de control de garantías y le imputó el delito de feminicidio agravado en grado de tentativa.
Durante las audiencias preliminares, el procesado no aceptó los cargos. No obstante, el juez impuso una medida de aseguramiento privativa de la libertad en establecimiento carcelario. La investigación continúa para esclarecer las circunstancias del ataque y determinar la responsabilidad penal del señalado agresor. Es importante precisar que la imputación corresponde a una calificación jurídica provisional y que el procesado conserva la presunción de inocencia hasta que exista una sentencia condenatoria en firme.
