A partir de este viernes 24 de julio, una parte de los productos colombianos que ingresen al mercado estadounidense tendrán que enfrentar un arancel adicional del 12,5%, tras la decisión adoptada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR).
La medida reemplaza el impuesto temporal del 10% que estaba vigente desde principios de 2026 y es parte de una investigación realizada al amparo de la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, en la que se evaluaron las acciones tomadas por diferentes países para evitar el ingreso de bienes elaborados con trabajo forzoso.
El nuevo recargo comenzará a aplicarse a las mercancías que ingresen a consumo o se retiren de almacén a partir de las 00:01 horas del 24 de julio (hora del este de Estados Unidos), que corresponden a las 23:01 horas del 23 de julio en Colombia.
¿Por qué Colombia quedó con un arancel del 12,5%?
Según la determinación del USTR, Colombia fue incluida entre los países que, según la autoridad estadounidense, aún no han implementado de manera efectiva mecanismos para impedir la importación de productos elaborados con trabajo forzoso.
La entidad aclaró que la decisión no cuestiona la producción de las exportaciones colombianas, sino los controles que el país aplica a las mercancías que importa de terceros mercados para impedir el ingreso de bienes fabricados en esas condiciones.
Como explicó el USTR, los países que ya tienen una prohibición, un régimen parcial o un compromiso vinculante dentro de un acuerdo comercial conservarán un arancel adicional del 10%. Colombia, por su parte, fue incluida entre las economías sujetas al impuesto del 12,5%. Además, precisó que la existencia de proyectos de ley o propuestas regulatorias no es suficiente para acceder a una tarifa más baja, ya que las medidas deben adoptarse y aplicarse de manera efectiva.
El nuevo impuesto sustituye al anterior recargo
El arancel del 12,5% reemplaza el recargo temporal del 10% que Estados Unidos venía aplicando desde febrero de 2026. En consecuencia, los productos cubiertos por la medida pagarán un arancel adicional 2,5 puntos porcentuales superior al anterior.
Este recargo se suma al arancel ordinario o preferencial que tiene cada producto. Por ejemplo, una mercancía que ingresó con 0% de arancel gracias al acuerdo comercial entre Colombia y Estados Unidos deberá asumir el nuevo impuesto, siempre y cuando no sea parte de las excepciones establecidas.
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Algunos productos fueron excluidos de la medida
La resolución del USTR dejó fuera del nuevo recargo a varios de los principales bienes que Colombia exporta a Estados Unidos.
Estos incluyen café, banano, plátano, aguacate, piña, mango y otras frutas tropicales, así como petróleo crudo, carbón, oro, algunos metales preciosos, cacao y varios de sus derivados, así como medicamentos e insumos farmacéuticos, entre otros productos.
En cambio, sectores como flores, prendas de vestir, manufactura de plástico, algunos productos agroindustriales y diversos bienes industriales estarían sujetos al arancel adicional, dependiendo de la clasificación arancelaria asignada a cada mercancía dentro del sistema estadounidense.
Habrá una excepción para mercancías en tránsito
La medida contempla un régimen de transición para operaciones comerciales que ya estaban en marcha.
Los productos que hubieran sido cargados y estuvieran en tránsito antes de la entrada en vigor del nuevo arancel no tendrán que pagar el recargo, siempre y cuando entren a consumo antes del 28 de julio de 2026.
Colombia pierde competitividad frente a otros países
Con la entrada en vigor de esta decisión, Colombia enfrentará un arancel más alto que el de varios de sus competidores internacionales.
Entre los países que retendrán el impuesto adicional del 10% se encuentran Argentina, Canadá, Ecuador, México, Guatemala, Honduras, El Salvador, Bangladesh, Camboya, India, Indonesia, Malasia, Pakistán y Sri Lanka.
La diferencia de 2,5 puntos porcentuales podría afectar la competitividad de algunos productos colombianos, especialmente en los sectores manufacturero, agroindustrial y otros sectores exportadores con mayor sensibilidad a los precios.
La medida forma parte de la estrategia comercial impulsada por la administración del presidente Donald Trump, que, según explicó el USTR, busca fortalecer la protección de los trabajadores estadounidenses y corregir los desequilibrios comerciales a través de aranceles respaldados por investigaciones relacionadas con el trabajo forzoso.
